Rentabilidad y diseño para triunfar en tu restaurante con los moldes de silicona para emplatar en cocina.

Todo sobre el mundo de los moldes de silicona para cocina: desde sus orígenes para emplatar o darle forma a una elaboración, hasta la actualidad en la que forma parte de un emplatado espectacular en salados, dulces y hasta en coctelería.

Hola hostelero y bienvenido a este espacio “Tendencias Horeca” (hostelería, restauración y catering), en el que hablaremos de novedades, recomendaciones y realidades del sector. Totalmente para vosotros, los profesionales de la gastronomía.

¿Te imaginas poder preparar aperitivos para dos bodas con tan solo una tanda de horno? En este cuarto post, vamos a conocer todo sobre el mundo de los moldes de cocina: qué son, como se trabajaba con ellos hace años, y cómo han evolucionado hasta la actualidad.

Un molde de cocina es un recipiente que utilizamos para dar forma a cualquier plato. Esto no es una cosa nueva: cuando éramos niños hacíamos los moldes de gelatina o hacíamos un flash: rellenamos, congelábamos y luego esa forma nos la comíamos.

En la actualidad ya existen moldes con formas muy divertidas en las que en el cocinero ya puede hacer sus propias elaboraciones, y así marcar la diferencia y la exclusividad con la competencia. Estos moldes ya permiten hornear y abatir e ir guardando para hacer producción, que esto al final se traduce en rentabilidad para tu negocio.

Los nuevos moldes de silicona con formas especiales

Podemos encontrar moldes de silicona tan diferentes como, un molde con forma de mandarina en la que hacer un foie y luego pintarla, un molde que parezca una bellota y hacer un parmesano, otro molde con forma de puzzle para hacer una crema de risotto… Originalidades al emplatar para sorprender al cliente y que además están ricas porque son elaboraciones caseras que el camarero y la sala debe vender, haciendo ver al cliente que no son formas compradas a fábrica. Otros ejemplos de moldes originales son los que tienen forma de mini bonsai para elaboraciones a la imaginación infinita del chef…

Los moldes no tienen por qué ser exclusivamente para la cocina salada, es decir, podemos utilizarlos en cocina dulce: por qué no hacer pues un chocolate con forma de zamburiña, o una gelatina de fresa con forma de ostra y encontrarla en el cóctel, o comerla en un pre postre o encontrarla dentro de un postre… Utilizar estos moldes de silicona de formas totalmente novedosas y poner imaginación con recetas incluso aplicadas a coctelería.

Recomendaciones para un óptimo uso de los moldes

La recomendación para un óptimo uso de estos moldes, según el experto David Ramos, es llenar los moldes y dar unos golpecitos en la bandeja para eliminar las burbujitas de oxígeno que pueda tener en el molde y evitar que se cristalice.

La rentabilidad en cifras

Lo ideal para sacar la máxima rentabilidad a estos moldes de silicona para cocina es tener un abatidor, pero también disponer de un congelador bien potente nos ayuda para hacer grandes producciones e ir guardando para dar diferentes servicios.

Con tan sólo 18 moldes podemos hacer: en una sola tanda de horno de convención con 6 bandejas, como los que hay en cualquier cocina, colocando tres moldes por bandeja (18 moldes), un total de 324 piezas por tirada de horno, que eso en una jornada de trabajo se traduce en 2.500 piezas. Esto puede ser igual al consumo de varios meses en un restaurante, o dos aperitivos en dos bodas.

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